Más fisioterapia en la sanidad pública, más prevención, especialidades oficiales y un colectivo más unido. El decano del ICOFCV, Josep Benítez, desgrana en una entrevista con la Agencia EFE los principales retos de la profesión y reclama que la voz de los fisioterapeutas sea escuchada.

El decano del Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad Valenciana (ICOFCV), Josep Benítez, recientemente reelegido para su tercer mandato al frente del ICOFCV (2026-2030), ha concedido una extensa entrevista a la Agencia EFE en la que aborda los principales retos de la profesión. Entre ellos, la necesidad de incrementar la presencia de fisioterapeutas en la sanidad pública, que los poderes públicos escuchen al colectivo, avanzar en el reconocimiento oficial de las especialidades en fisioterapia y líneas estratégicas del Colegio para la nueva legislatura.
Déficit de fisioterapeutas en la sanidad pública
Josep Benítez hace un llamamiento claro a las administraciones: es necesario incrementar la presencia de fisioterapeutas en la sanidad pública para hacer el sistema más eficiente, sostenible y cercano a la ciudadanía. Al respecto, señala que actualmente en la Comunidad Valenciana ejercen alrededor de 950 fisioterapeutas en el ámbito estrictamente sanitario público, una cifra insuficiente si se compara con las recomendaciones internacionales. La Organización Mundial de la Salud establece como referencia un fisioterapeuta por cada 1.000 habitantes, ratios que en nuestra comunidad se duplican o incluso triplican.
Esta escasez no solo afecta a la atención hospitalaria y especializada, sino también a ámbitos como la Atención Primaria, los centros sociosanitarios, la atención temprana y la educación especial. Y precisamente en primaria es donde se realiza la prevención, clave para una sanidad más eficiente. “Si queremos una sanidad más sostenible, hay que apostar por la fisioterapia en ese nivel asistencial”, defiende.
Rentabilidad demostrada
Benítez subraya que numerosos estudios avalan la relación coste-efectividad de la fisioterapia en el sistema público. La intervención fisioterapéutica agiliza procesos, reduce costes farmacológicos y quirúrgicos y acorta los tiempos de recuperación. “Está ampliamente demostrada la relación coste-efectividad de la fisioterapia”, recalca.
Sin embargo, el decano del ICOFCV recuerda que la escasa presencia en la sanidad pública hace que, a pesar de que el colectivo de fisioterapeutas es una de las cuatro profesiones sanitarias más destacadas, con cerca de 7.500 colegiados, se le preste poca atención desde la gestión sanitaria y los cargos políticos. “Necesitamos que se nos escuche más”, subraya.
De hecho, lamenta que esa evidencia no se traduzca en decisiones políticas proporcionadas y que cuando se toman decisiones no cuenten con la voz de quienes mejor conocen la profesión.
Especialidades oficiales en Fisioterapia: una asignatura pendiente
Uno de los puntos clave de la entrevista es la reivindicación del reconocimiento oficial de las especialidades en fisioterapia. Actualmente, los profesionales deben formarse mediante másteres y cursos que, sin embargo, no cuentan con reconocimiento oficial dentro del sistema público.
“En una bolsa pública no puedes exigir un fisioterapeuta especializado en neurología, respiratorio u oncología porque no existen especialidades reconocidas. Esto supone un problema tanto para el sistema como para los pacientes”, indica el decano del ICOFCV. La evidencia científica respalda el valor añadido de la intervención especializada, pero sin reconocimiento oficial, el sistema no puede exigir esta cualificación.
Tres líneas estratégicas para este mandato
De cara a los próximos cuatro años, el ICOFCV refuerza su compromiso social con tres grandes ejes de actuación:
- Talleres escolares actualizados: con enfoque basado en la evidencia científica, donde lo importante no es la postura, sino el movimiento y evitar el sedentarismo.
- Atención a personas mayores: mediante charlas divulgativas sobre cómo el movimiento bien pautado mejora la calidad de vida en pacientes con patologías crónicas.
- Colaboración con asociaciones de pacientes: especialmente en patologías donde la fisioterapia tiene un papel relevante, como el cáncer, ofreciendo apoyo formativo e informativo.
Unidad del colectivo y formación de excelencia
Para este nuevo mandato, el decano plantea dos objetivos fundamentales que vertebrarán la acción del Colegio. El primero es reforzar la cohesión de un colectivo que, por su estructura profesional -mayoritariamente ejerciendo en pequeñas clínicas privadas o de forma autónoma-, tiende a la dispersión. El objetivo es que cada fisioterapeuta se sienta parte de un proyecto común y partícipe de esta profesión.
El segundo gran objetivo es dar un salto cualitativo en la formación. La fisioterapia actual exige conocimientos avanzados en neurofisiología, neurociencia y habilidades comunicativas que van más allá de la técnica manual. Ya no basta con dominar el abordaje físico; es imprescindible saber interactuar con el paciente y gestionar todo el proceso terapéutico.
Inteligencia artificial y futuro de la profesión
En relación con la inteligencia artificial, el decano considera que se trata de una herramienta de apoyo, especialmente útil para tareas de registro, organización y seguimiento clínico, pero que no sustituirá el valor del contacto humano ni la relación terapéutica con el paciente.
Puedes leer la entrevista completa en la Agencia EFE: Entrevista Josep Benítez EFE.




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